Hoy leemos la noticia de que otros grandes constructores chinos de automóviles quieren dar el salto a los vehículos eléctricos. En esta ocasión se trata de un deportivo construído con materiales de jets y megayates: cuerpos de fibra de carbono y marcos de aluminio.
La empresa en cuestión es Qiantu Motor, creada por la compañía de diseño automotriz Beijing CH-Auto Technology, y que está construyendo ya su propia fábrica en Suzhou.
Este coche se ha bautizado con el nombre "K50", costará unos 106.000 dólares americanos y tratará de hacer la competencia directa al Model S
(http://gas2.org/wp-content/uploads/2015/04/qiantu-k50-china-3.jpg)
Según palabras de Lu, ingeniero de Beijing Jeep Corp: "Estamos aprendiendo tanto de Tesla como de los otros fabricantes de autos eléctricos. Apuntamos a producir automóviles de alto rendimiento y nuestra única opción es construir nuestra propia fábrica, porque no hay una planta en China que tenga un taller de moldeado de fibra de carbono".
Tesla vendió 3,015 automóviles modelos S y X en China en los tres primeros trimestres del 2015, aunque al fabricante de autos eléctricos basado en Palo Alto, California, le gustaría ser un jugador mucho más importante en el mercado de vehículos más grande del mundo.
Por otro lado, Qiantu considerará producir vehículos para otras compañías en su nueva fábrica fábrica que tendrá una capacidad inicial anual de 50.000 vehículos, llegando a 450.000 para 2020.
Si somos egoístas, realmente que construyan fábricas en China viene bien para que finalmente Tesla Motors se decante, si llega, la fábrica en Europa.
Veremos a ver donde acaba esto, porque también empezamos a percibir que los nuevos diseñadores de vehículos eléctricos sólo se están centrando en superdeportivos más que en los beneficios que nos puede aportar (ser infinitamente menos contaminantes).
¿No opináis lo mismo?