Hola a todos,
Por fin puedo traer el desenlace de la historia. El coche volvió a casa el pasado 9 de enero. Haciendo balance de la situación: el coche entró al taller el 29 de septiembre y ha salido el 9 de enero. En total, ha estado secuestrado más de 3 meses.
Lo más indignante de todo no es solo la espera, sino cómo se ha resuelto. Después de insistir, reclamar y quejarnos por todas las vías posibles ante la desesperación de no tener el coche, resulta que existía una alternativa que se habían negado a considerar o proponer desde el principio.
Parece ser que no era necesario esperar a la aleta completa, podían realizar lo que llaman un "section repair". Lo frustrante es que, una vez que accedieron a esta vía, el coche estuvo listo en cuestión de pocos días. Es decir, hemos tenido el coche parado tres meses esperando un recambio que se podría haber evitado si hubieran tenido la voluntad de aplicar esta solución antes. Y mira que preguntamos una y otra vez.
Para ilustrar el nivel de gestión, contaré como anécdota que en noviembre nos dijeron que iban a mirar si nos podían dar un coche de sustitución. Un mes entero después nos escriben para decirnos que no tenían ninguno disponible. ¡UN MES!
Al ir a recogerlo, eso sí, nos recibieron como reyes, todo eran disculpas y amabilidad, e incluso nos dieron una caja de bombones, un gesto que se agradece, pero que no borra la sensación de impotencia sufrida durante todo este tiempo.
Tengo clarísimo que no volveré a llevar el coche nunca más a este taller. La comunicación ha sido deficiente en todo momento y la voluntad para buscar soluciones reales ha sido totalmente nula.