Sí, los portátiles tienen la ventaja de ser portátiles... y la desventaja de ser portátiles. Si lo que necesitas el 99% del tiempo es un punto para cargar el coche todas las noches en tu garaje (y casi todo el mundo lo necesita), es evidente que uno fijo es mucho más cómodo y conveniente que andar sacando el cargador del coche al llegar a casa y desconectándolo y volviéndolo a guardar en el maletero antes de salir. La necesidad de un cargador portátil es mucho más puntual y menos perentoria. Yo, por ejemplo, aún no he estrenado el mío, entre otras cosas porque cada vez hay más puntos de recarga públicos compatibles con un conector tipo 2...