Claro se acortarán.
Esa es la idea.
De 35-45 días a apenas 20 de China a Europa.
Además de ser más rápidos, serán viajes de menor coste de combustible y, por tanto, más verdes.
Y además se evitan tener que pasar por países de siempre complicado clima político, y de pagar los peajes del Canal de Suez.
Logísticamente, es un gran paso adelante.
Medioambiental mente, convertir el Ártico en una autopista de super portacontenedores, algo más feo. Aunque bueno, contaminar no importa a nadie aparte de a la EU y cuatro gatos más.