Gracias.
Pues a mi modo de ver, eso equivale a tener capacidad de conducción autónoma total.
Pero es muy probable que mi modo de ver sea erróneo.
Ojo creo recordar que en USA la aprobación de este sistema fue a instancia de la misma Tesla es decir, no tuvo que esperar a la aprobación estatal (del estado) salvo la presentación de la documentación pertinente es decir, Tesla se auto certificó en este asunto.
Luego, cada estado de forma individual, solicitaba (o no) las pertinentes pruebas periciales o lo que se inventaban para su aprobación o no...
Pero de entrada, podían circular por las calles que es muy distinto a la de EU.
Si encuentro la noticia os la pego aquí...fue hace tiempo la verdad, así que a ver si la encuentro.
EDIT: No encuentro el artículo donde lei esto...creo que fue en un medio estadounidense ya os digo. De cualquier manera Gemini responde mejor a lo que yo os intentaba decir en mi post. Os pego la respuesta al asunto que da Gemini porque es más o menos lo que recuerdo que leí en su momento:
Para desplegar su sistema Full Self-Driving (FSD) en los Estados Unidos, Tesla no tuvo que pasar por un proceso tradicional de aprobación gubernamental previa o "homologación de tipo" antes de poner el software en manos de los usuarios. A diferencia de lo que ocurre en Europa, el sistema regulatorio estadounidense funciona bajo un principio diferente. [1, 2, 3]
Los trámites y mecanismos regulatorios clave que han regido y condicionado el despliegue del FSD en EE. UU. incluyen:
1. El modelo de Autocertificación de la NHTSAEn EE. UU., la NHTSA (Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras) no preaprueba de forma obligatoria las nuevas tecnologías automotrices antes de que salgan a la calle.
El trámite: Tesla solo debe autocertificar que sus vehículos cumplen con las Normas Federales de Seguridad de Vehículos Motorizados (FMVSS) existentes.
Clasificación de nivel: Debido a que el sistema exige que el conductor mantenga las manos en el volante y supervise la conducción en todo momento, legalmente está catalogado como un sistema de asistencia al conductor de Nivel 2 (Nivel 2++ comercialmente bajo el término "FSD Supervisado").
Al no ser considerado legalmente un vehículo 100% autónomo (Nivel 4 o 5), no requiere permisos federales especiales de conducción autónoma para operar comercialmente.
2. Orden General Permanente sobre Reporte de Accidentes (SGO)Aunque no requirió autorización previa, Tesla está obligada a cumplir con trámites estrictos de recolección de datos impuestos por la administración federal:
En 2021, la NHTSA emitió una Orden General Permanente (SGO) que obliga a Tesla y a otros fabricantes a reportar de forma obligatoria e inmediata cualquier accidente significativo en el que un sistema de asistencia (como FSD o Autopilot) estuviera activo en los 30 segundos previos al choque
3. Regulaciones a Nivel Estatal (El rol del DMV)Mientras el gobierno federal regula los estándares de fabricación del coche, cada estado de EE. UU. regula a los conductores y el uso de las tecnologías en la vía pública.
El trámite con el DMV de California: Tesla ha tenido que mantener un constante intercambio técnico con el Departamento de Vehículos Motorizados de California (DMV). Para evitar tener que solicitar permisos específicos de "pruebas autónomas" (que requieren reportar públicamente cada vez que un humano interviene el sistema), Tesla reportó formalmente al DMV que el FSD Beta/Supervisado requiere la atención constante de un humano, quedando exento de los trámites más estrictos aplicados a empresas de robotaxis como Waymo.
4. Campañas de "Recall" (Retiradas del mercado) y Actualizaciones ObligatoriasEl proceso en EE. UU. avanza bajo un esquema de supervisión post-despliegue. La NHTSA evalúa constantemente el FSD mediante investigaciones de defectos y obliga a Tesla a realizar correcciones:
Tras intensas investigaciones federales sobre cómo el FSD gestionaba las intersecciones, las señales de stop dinámicas o los límites de velocidad, Tesla se vio obligada a tramitar "recalls" voluntarios de software.
Estos trámites no implican retirar físicamente el coche, sino emitir actualizaciones de software inalámbricas (OTA) para corregir los comportamientos que la NHTSA determinaba que ponían en riesgo la seguridad vial.
Estado regulatorio actual (2025-2026)
Lejos de haber concluido sus trámites, el FSD se encuentra bajo un intenso escrutinio regulatorio. Actualmente, la NHTSA mantiene abiertas investigaciones exhaustivas (elevadas a la categoría de Análisis de Ingeniería) centradas en evaluar cómo responde el FSD en condiciones de baja visibilidad (niebla, deslumbramientos) y ante el cumplimiento de leyes de tráfico en intersecciones, obligando a Tesla a plazos de entrega de datos masivos continuos.