Yo pienso que es un error la percepción de un sistema de conducción más o menos automatizada para particulares en el que la responsabilidad sea del fabricante, diseñador o desarrollador del sistema.
En mi opinión, los sistema de conducción más o menos automatizada siempre deben requerir la intervención del particular, cuando menos para ponerlos en funcionamiento, y por tanto, cualquier particular que conduzca un coche con sistemas de ayuda más o menos automatizados, siempre debe ser responsable 100% de las consecuencias de la conducción desde el momento en el que ha decidido ponerlo en funcionamiento.
Cuestión distinta son los robotaxis o similares, que, en mi opinión insisto, deberían estar prohibidos para usos por particulares. Y ahí ya discutirían los reguladores de las licencias si el responsable de las consecuencias de la conducción durante el servicio de transporte de pasajeros es la compañía que presta el servicio o la que ha diseñado y desarrollado el software de conducción autónoma sin supervisión.