Lo peor de todo esto es que si miras los gastos en la web del Gobierno de España, el año pasado se invirtieron 1.200 millones de euros en carreteras.
Si ahora buscas cuánto se recaudó en impuestos relacionados con el coche (impuesto de circulación, impuesto de lujo en la compra, impuestos en el combustible, etc) verás que se ingresaron casi 20.000 millones.
Pero claro, el problema es que no hay dinero para mantener las carreteras y los pejes son necesarios, y si no, a cobrar por km. Lo de este país es de traca.