Los radares son un servicio en línea facilitado a Tesla por un proveedor externo. Cuando falla la conectividad, después de un reinicio, o cuando el servicio cae, el coche no los muestra. Es independiente de las actualizaciones pero se asocia porque al actualizar el coche se queda offline y los pierde hasta que los vuelve a bajar.
Por eso la inconsistencia de ahora están, ahora no los marca. No se bajan ni se instalan como en los tiempos del TomTom.