Mi historia con este Tesla ha sido bastante curiosa.
Todo empezó el 6 de mayo, cuando reservé un Model 3 Long Range RWD. Después de varias semanas de espera, el 20 de junio mi viejo Golf, con más de 200.000 km, dijo basta y rompió el embrague. Justo ese mismo día apareció una oportunidad que no esperaba: un Model 3 Long Range AWD de vehículo de pruebas, con menos de 3.000 km, equipado con audio premium, bola de remolque original y algún extra más.
La decisión no fue fácil, porque al cambiar de modelo perdía las ayudas, pero Tesla me hizo un descuento cercano a 9.000 €, así que finalmente me lancé.
El coche estaba en Valencia, así que bajé desde Girona para recogerlo. Pero, después del viaje, llegó el jarro de agua fría: no pudieron entregármelo porque faltaba un documento para completar la matriculación.
Lejos de dejarme tirado, Tesla me prestó durante una semana un Model 3 Long Range RWD completamente gratis. Pude volver a casa con él, disfrutar de Supercarga gratuita, Conducción Autónoma Mejorada y usar el coche sin ningún coste mientras solucionaban el problema.
Una semana después recibí la llamada que tanto esperaba. Volví a Valencia, devolví el coche de préstamo y me llevaron a la zona de entregas de Tesla. Allí estaba el mío: impecable, espectacularmente brillante y con ese inconfundible olor a coche nuevo. En ese momento supe que toda la espera había merecido la pena.
Y así empezó esta nueva aventura con mi Model 3 Long Range AWD.