En las últimas noticias que hemos comentado, vemos que el Model 3 está arrasando con sus
más de 400.000 unidades que llevan reservadas.
De sobra es sabido que las previsiones más optimistas se han sobrepasado. Pero a Tesla parece que no les ha cogido por sorpresa, ya que Jon McNeill, jefe de ventas de Tesla durante una gira por China,
ha confirmado que están preparándose para atender las demandas de sus clientes.Según McNeill,
cada año Tesla está doblando su capacidad de producción. Y este crecimiento está garantizado que va a continuar en los próximos años. Actualmente la producción se centra totalmente en la fábrica de Fremont, cuya capacidad es mucho mayor de lo que en un principio habíamos previsto.
El representante de Tesla indica que su actual fábrica (que antes pertenecía a General Motors) era capaz de producir 500.000 coches al año antes de su cierre.
Ellos dicen que pueden llegar a las 600.000 unidades al año gracias a las nuevas tecnologías utilizadas para su fabricación.
Y si estos datos los extrapolamos a los años venideros, si Tesla dobla la cifra de producción estimada cada año, y suponiendo que en este año venderán 90.000 unidades, en 2017 debería llegar a las 180.000, en 2018, fecha en la cual el Model 3 empezará su distribución más extensa después del lanzamiento a finales de 2017, será de 360.000 unidades, y en 2019 de 720.000 unidades, superando la capacidad de la fábrica de Fremont.
Estos últimos datos abre las puertas a la búsqueda de emplazamientos de nuevas fábricas fuera de los Estados Unidos. Algo que ha confirmado el propio McNeill durante una entrevista a los medios chinos. Declaraciones varias indican que
posibles emplazamientos serían China y/o Europa.El tener una fábrica fuera de los EEUU traería a Tesla muchísimos beneficios: la más importante sería el incremento de capacidad de producción. Pero también otras de igual o mayor importancia como la agilidad para atender los pedidos y aligerar las listas de espera, y también en el caso de China, poder acceder a los incentivos públicos y ahorrarse los aranceles de importación.