Al parecer, existe una "mano negra" detrás que están impidiendo que los vehículos eléctricos despeguen definitivamente en el mercado europeo.
Y, según importantes fuentes de información,
dos de ellos podrían ser Volkswagen y Shell. Y es que estos fabricantes
están apostando más por los biocombustibles antes que por los vehículos eléctricos y los de bajo consumo. Esto está ocasionando que se ponga en peligro el cumplir los distintos tratados europeos de partículas emitidas en un futuro próximo.
Actualmente, están siendo acusadas de tratar de evitar la implantación de la obligatoriedad de vender únicamente vehículos eléctricos en Europa, tal y como hace algunos días dijimos. Cómo lo están haciendo: simplemente esforzandose en que triunfen los vehículos de biocombustribles frente a los eléctricos y los de bajo consumo.
Ahora mismo la Unión Europea está planeando dos nuevos objetivos de eficiencia energética para 2025 y 2030, para ayudar a satisfacer las promesas hechas en la cumbre del clima de París el pasado mes de diciembre. Pero estos dos pesos pesados de la industria han puesto en marcha un estudio para proponer un mayor uso de los biocombustibles , el etiquetado del coche del CO
2 (que ya está empezando la DGT a hacerlo en España) y el sistema de comercio de emisiones.
En realidad, este paquete de medidas que han propuesto no hacen más que tratar de evitar el agresivo plan de bajar la emisión de partículas que hace más de una década que se está implantando (¿recuerdas el famoso dieselgate de VW?, pues esos mismos planes regulatorios son los que se intentan evitar). Fuentes de Shell comentan que ellos no están poniendo ninguna traba para la incorporación del mercado de vehículos eléctricos en Europa. Y desde VW, el nuevo responsable de desarrollos comentaba que los híbridos enchufables aún están muy verdes y son el futuro a largo plazo, pero que a medio plazo serían necesario de los vehículos de biocombustible para cumplir con las exigencias de emisión impuestas para 2020 por la Unión Europea. En cambio, estudios realizados por la Unión Europea revelan que
el uso de biocombustibles son hasta 3 veces más contaminantes que el diesel.
Todo este revuelo llega después de que existan más de 400.000 reservas de Tesla Model 3, de que en los Paises Bajos se haya realizado la propuesta de ley de prohibir la venta de vehículos térmicos más allá de 2025 y que Alemania promueva la venta de vehículos eléctricos
con ayudas con un costo total de 1.200 millones de euros hasta 2019.
De momento la industria es consciente del poco apetito que existe en el cliente potencial sobre los vehículos eléctricos, a pesar de que se están estableciendo cada vez más puntos de recarga eléctricos y de que
en países como China y Noruega están siendo un éxito rotundo en ventas. Y es de esto de lo que tratan de aprovecharse las grandes empresas del sector para evitar que su tecnología quede paralizada en Europa.
Fuentes de Arabia Saudí ya hablan de mover su mercado hacia otros puntos que no sea el petróleo, pero desde Shell son mucho más optimistas comentando que al vehículo térmico aún le queda mucho por vivir, ya que durante la transición el diesel y la gasolina seguirán siendo la base del transporte personal y profesional.
Sin lugar a dudas, existen castillos por encima de nuestras cabezas que serán muy difíciles de derribar.