A partir de ahora, en el Reino unido Nissan
será la primera empresa que convertírá vehículos eléctricos en parte de la red eléctrica nacional, con idea de utilizar las baterías de los mismos para vender la energía sobrante en los periodos de alta demanda energética. Dado que no pueden producir baterías por ellos mismos,
tratan de esta manera competir directamente contra las baterías de Tesla (las conocidas PowerWall).
Si algo debemos reconocer es que Nissan con su modelo Leaf es el principal fabricante de coches eléctricos y la segunda mayor fabricante de Japón. Si a esto le añadimos que se alía con la empresa Enel para convertir los coches eléctricos en baterías móviles, sacamos en claro que
se quiere aprovechar la capacidad de almacenamiento energético para tratar de paliar esos posibles problemas de demanda que existirá en la red si el vehículo eléctrico sale adelante y el mercado cambia radicalmente a esta nueva forma de transporte. También con esta idea lo que quieren es dar un punto de confianza más a la migración del vehículo térmico al eléctrico.
Según el máximo responsable de Nissan en Europa :
"Creemos que los coches eléctricos pueden ser de hecho una unidad de potencia móvil, y ayudar a los consumidores a ahorrar en su factura de la luz".
Nissan y Enel van lanzarán este modelo prototipo con 100 usuarios de coches eléctricos (aún sin determinar). A estos voluntarios se les instalará un software específico que se encargará de participar en el mercado energético.
¿Cómo funciona este modelo energético?La idea es que el consumidor cargue la batería de su coche en las horas en que la electricidad sea más barata y, si el coche no va a ser utilizado y el precio de la luz ha subido respecto al momento de la carga, éste revenda parte de ella.
Para Enel este modelo es perfecto, porque
permite a la operadora aprovechar sus instalaciones energéticas y resolver el principal problema del modelo actual: almacenar la energía sobrante. Puesto que las renovables dependen de un tiempo atmosférico siempre variable, cualquier solución que permita almacenar electricidad en los momentos en que sobre, y entregarla cuando hace falta, será bien recibida por las grandes eléctricas.
Un modelo que según la ley española está a años luz de poder ser implantada aquí. Esperemos que esto pronto cambie y no seamos el tren de cola en Europa.