Hoy os traemos una fuente de la Wikipedia. Un artículo que considero que todo entusiasta de la movilidad eléctrica debería leer: no es otra cosa que desaparición del primer vehículo eléctrico que ha existido: General Motors EV1. No era un coche bonito, pero sí que prometía cambiar el medio de transporte que todos conocemos:
Os dejamos parte del contenido de artículo y, como es muy extenso, al final encontraréis el enlace al documento completo.
El General Motors EV1 fue el primer vehículo eléctrico moderno producido por uno de los mayores fabricantes de automóviles del mundo, y el primer vehículo de propulsión eléctrica lanzado al mercado por General Motors en los Estados Unidos.1 2 Su producción se interrumpió en 1999, y todos los vehículos en uso fueron retirados del mercado por GM entre 2003 y 2004. La mayoría de los 1 117 fabricados fueron destruidos y algunos vehículos fueron donados a museos.
Comercialmente lanzado al mercado en 1996, el coche eléctrico EV1 inicialmente estuvo disponible en California y Arizona, y únicamente bajo la modalidad de arrendamiento financiero o contrato de “leasing”.
Estas restricciones obedecieron a que el EV1 y el arrendatario eran parte de una evaluación de ingeniería en condiciones de uso real, creada por el Grupo de Vehículos de Tecnología Avanzada de la GM, así como parte de un análisis de mercado y estudio de la factibilidad de producción y mercadeo de un vehículo eléctrico de pasajeros para ciertos mercados estadounidenses seleccionados.
Inicialmente el EV1 se fabricaba con baterías de plomo y ácido que luego fueron sustituidas por baterías de Ni-Mh.2 Su autonomía iba desde 70 millas (113 km) en la primera versión hasta 160 millas (257 km) en la última versión producida.
El EV1 se comercializó inicialmente solo en Los Ángeles, California y Phoenix/Tucson, Arizona. Un año después le siguieron San Francisco y Sacramento. La concentración del EV1 en el estado de California se debió al mandato del vehículo de cero emisiones que ese estado estableció en 1990, el cual obligaba a los fabricantes de automóviles a producir cuotas preestablecidas de ese tipo de vehículos.
El modelo opcional del año 1999 estaba equipado con baterías Ni-MH, y parece que nunca se comercializó en Arizona debido a que ese tipo de batería no funcionaba muy bien en climas cálidos. De acuerdo con el contrato de arrendamiento, GM estipuló que el mantenimiento y revisiones periódicas del EV1 solamente sería efectuado en distribuidoras Saturn seleccionadas.
Mientras que la reacción de los clientes fue muy positiva hacia el EV1, GM concluyó que los coches eléctricos ocupaban un nicho de mercado que no era rentable y terminó achatarrando todos sus vehículos eléctricos en contra de sus clientes.8 Y yendo más lejos, en alianza con los grandes fabricantes de coches fue a los juzgados a pleitear contra la regulación de la CARB. El resultado fue una regulación descafeinada sobre los vehículos de cero emisiones (ZEV), permitiendo a los fabricantes producir vehículos de emisiones muy bajas, vehículos a gas natural y vehículos híbridos en lugar de los eléctricos puros. El programa EV1 se canceló en 2002 y todos los coches fueron recuperados por GM. A los arrendatarios no se les ofreció la opción de compra de sus coches. GM argumentó que lo hizo porque tenía que cumplir normativas relativas a mantenimiento, recambios y responsabilidad civil.9 La mayor parte de los EV1 fueron achatarrados y unos 40 se entregaron a museos e instituciones académicas previamente desactivados con el compromiso de no reactivarlos ni conducirlos en las vías públicas. Unos 20 fueron donados a instituciones de otros países. El único EV1 funcional fue donado a la Smithsonian Institution, que sólo acepta vehículos que funcionen.
La cancelación del EV1 sigue creando controversia. Los entusiastas de los coches eléctricos, los grupos verdes y los antiguos arrendatarios de EV1 acusan a GM de autosabotaje para evitar potenciales pérdidas en las ventas de repuestos (forzadas por las regulaciones del gobierno que obliga a disponer de repuestos durante un número de años). También acusan a las petroleras de conspirar para echar de las carreteras a los coches eléctricos.9 Como resultado de la destrucción de la mayoría de los EV1, los pocos que quedan intactos son los coches más raros de los años 90.
Fuente:
Wikipedia