Efectivamente, a nivel de utilidad, el WallboxOk (al igual que otros wallbox portátiles, como el de Policharger, por ejemplo), puede hacer exactamente lo mismo que el Juice Booster: cargar en trifasica y en monofasica (hasta 32A en ambos casos), tolerar tomas de tierras indecentes (las especificaciones son las mismas a este respecto) y cargar en los mismos enchufes con el adaptador correspondiente. También es capaz de cargar en instalaciones sin neutro (aunque ha de haber un polo igualmente), que es más frecuente de lo que creemos (por experiencia, lo digo todo).
El Juice Booster tiene a su favor un diseño más molón, una mayor estanqueidad (ojo, tampoco tanto: solo un punto más en la escala de certificaciones) y un marketing mucho mejor, sobre todo entre influencers, lo que hace que muchas personas, que van de “oídas” lo compren. Es decir, es más cool. A cambio, tiene un precio obsceno en comparación con soluciones más feas. Es definidamente un gran producto pero cuyo precio lo sitúa fuera de lo que yo, si hiciera una tabla estilo Consumer Review, consideraría aceptable, respecto a su funcionalidad real.
Dicho eso, los criterios objetivos son una cosa y los subjetivos son otra. Y cada uno es libre de comprarse lo que le venga en gana.