La verdad es que, ahora, con esa autonomía, el coche ha quedado muy bien.
Creo que se adapta mucho mejor a las distancias habituales entre capitales de provincia españolas.
Me alegro de que la gente no tenga que pasar por el mal trago que pasamos algunos, cuando después de gastarnos un dineral, nos escatimaron hasta las alfombrillas. Menudos ratas...
Ya no está tan claro que merezca la pena un LR. Sobre todo, para quien se mueve por las provincias cercanas, y no hace viajes largos.