Sí que se puede regular. Es fácil. Abres la puerta, la agarras y la aguantas a la altura máxima que quieres que abra. Pulsas el botón de cierre de la puerta y lo mantienes hasta que haga un sonido.
A partir de ese momento, la apertura máxima será esa que has elegido.
Siempre puedes volver a cambiarlo usando el mismo sistema.