Una batería en la calle se empieza a degradar desde el mismo momento de su fabricación por el simple hecho de haber sido producida.
Si tu coche no ha dado síntomas aún es porque te habrá tocado una batería de las buenas, con un poquito más de capacidad.
Al fabricarlas, cada celda sale ligeramente diferente al resto, así que lo que hace Tesla es simular que son todas iguales vía software.