Pues como te han dicho, lo mejor es poner una lámina en el techo que evite pasar la rayos UV al interior.
Pero vamos, es cuestión de tiempo.
Un coche aparcado al sol del verano sevillano poco va a notarse.
Lo mejor, usar la protección contra el sobrecalentamiento del habitáculo, que limita la temperatura interior a 30 o a 40 grados, a costa de unos pocos W.