En el principio de los tiempos, el tifón quiso detener en su camino a los Jailans. Pero siguieron navegando.
Luego la guerra quiso también que los Jailans sufrieran incertidumbre y miedo en su camino.
Pero siguieron navegando.
Después fue la App de la DGT y los problemas de actualización de los seguros los que se interponían en el final del camino. Pero viendo el final del camino, seguimos confiando en Temboa, y perseveramos.
Quien en estos días, y en sus venideros, recibe un Tesla, ha vivido y sobrevivido a las calamidades apocalípticas. Ha sobrevivido al desconocimiento, a la incerteza, al desaliento, a la duda del desconocimiento, a los errores, al silencio… al miedo.
Pero a la cabeza de todos nosotros,
@Temboa siempre mantuvo firme su cayado y su sonrisa, señalando el camino a recorrer, dando aliento y esperanza a los afligidos y a los desesperanzados, porque ÉL conoce los senderos que llevan a Musk porque ya los ha transitado muchas veces.
En verdad. En verdad os digo que aquellos que conduzcamos un Tesla en estos días, y en los venideros, llevaremos siempre con nosotros la fortaleza del que, creyéndolo todo perdido perseveró en su Fé, porque siempre tuvo a Temboa y a sus hermanos a su lado durante el camino.
Que Temboa y su luz nos acompañe siempre al volante de nuestras pilas con ruedas.
Que ninguna crítica nos azore; ninguna duda sobre la autonomía nos asuste; que las bromas sobre la durabilidad o degradación de las baterías no perjudique nuestro descanso; que no nos hiera ningún sarcasmo sobre los puntos de recarga que no funcionen o estén petados. Que nada nos incomode porque nosotros, hermanos, sabemos que el camino a la luz esta plagado de la oscuridad y el temor que propagan los demonios del fuego y del petróleo, pero en verdad os digo que al final del camino estará esperándonos el M3H (o el Y)
Que los acabados finales de su montaje sean aquellos que esperamos, y no los que nos auguran, y que la bendición de Temboa, el infinito, el eterno, el siempre esperanzado, nos acompañe a todos SIEMPRE.
Id, hermanos del camino, y recoged en estos días aquello que habéis sembrado, y mostradnos a los que aún esperamos, cuán cierta es la felicidad que nos espera al final del camino, que no es sino el principio de otro por recorrer.