En mi caso tener un HEV me pareció un paso adelante frente a los diésel que había tenido hasta entonces, pero realmente lo que más me gustaba era cuando iba en modo EV (poco tiempo), yo ya sabía que era carne de EV y de Tesla para empezar con coches eléctricos desde hace años pero entonces aún no estaba a la venta en España, así que el paso de HEV a BEV fue facilísimo.
Con mi mujer preferí que pasara primero por PHEV para ver qué tal cargándolo todas las noches y tal, y le gustó mucho, así que el año pasado cayó su BEV, y ahora hay días que no carga ni ella ni yo, ventajas de tener baterías más grandes.
El paso a EV yo lo tenía muy claro, sobre todo con las facilidades para la compra en Navarra (casi 27000 euros sumando moves y deducciones fiscales para los dos coches y el cargador), más ahorros en combustible y otras ventajas menores en aparcamiento, impuesto municipal, mantenimientos...
Las servidumbres que tiene hoy un EV, que con nuestro patrón de uso son muy pocas, las pagamos gustosamente.