Yo creo que conducir un EV es en la mayoría de usos más placentero que un ICE, y eso solo va a hacer que crecer a medida que vayan reduciéndose las principales trabas actuales (tiempos de carga, autonomía, degradación de batería, número de cargadores rápidos en carretera y lentos en ciudad...).
El silencio de marcha, la inmediatez de respuesta al acelerador, el menor coste total de propiedad, la ausencia de humos...
Se implantará mucho más por con convencimiento que por imposición, en mi opinión.