Pero el cambio a EV es inevitable.
Pues es una pena esta forma de meter el EV con calzador, para todos, que parece que las administraciones están llevando a cabo.
Lo ideal es que conviviesen diferentes tecnologías simultáneamente.
Pero sobre todo, que fuese el consumidor el que decidiese cuál es la que mejor se adapta a él.
Por poner un par de ejemplos, coches biplaza deportivos siempre los vería mejor con un buen motor turbo gasolina, si se hacen km de placer con ellos y pocos miles de ellos al año.
O un coche a gas-oil para aquellos cuyos kilometrajes de verdad lo justifican, o para quiénes viven en zonas de la España vaciada, sin muchas alternativas de recarga fuera de casa.
O ICEs sencillos para gente que por su edad y otros motivos no quieren tener que lidiar con la complejidad que hoy un EV tiene para viajar.
Sin perder de vista que la mayoría del parque de vehículos en España duermen en la calle, sin posibilidad de recargar nocturnamente en su propio PdR.
El escenario actual es mucho más complejo que decir EVs para todos, y pienso que se está criminalizando demasiado desde la administración a los ICEs.
A mí el EV me sirve, pero entiendo perfectamente a quiénes no.
Muy compleja cuestión en todo caso.
Perdón por el offtopic.
No podría estar más de acuerdo.
Una de las cosas que más me rechina del tema EV es la asunción de que vale para todo el mundo. Sólo porque para el que ha dado el paso ya le vale, asume que ese cambio es válido para todos. O que el que no hace la transición es porque no quiere. O peor, lo pone de tonto. Y pronostica una inevitabilidad que vista desde fuera es tan sonrojante como pretender saber por dónde va a ir la bolsa con certeza absoluta.
Añadido el hecho de la imposición institucional.
Lo sonrojante es no ver (o no querer ver) lo evidente. La táctica del avestruz no funciona.
La tecnología superior se impone siempre. Estamos solo empezando. Creer que el EV y la red de recarga no van a evolucionar es ridículo.
Lo que hoy supone algunas limitaciones para determinados patrones de uso (que entiendo perfectamente), mañana no tiene por qué ser así.
Hay demasiadas analogías de adopción cada vez más rápida de las nuevas tecnologías, muchas muy recientes.
Lo que viene en el sector es demasiado claro, salvo para los avestruces (muchos en la industria automovilística tradicional, muy reacios al cambio). Cada vez se venderán menos ICE, que ocasionará economías de escala inversas (menos unidades, menos rentabilidad, más caros). Lo contrario ocurrirá con los EVs, cada vez más volúmenes y economía de escala. Aunque no para todas las empresas. Solo las que se adapten al cambio. Caerán muchas.
El mercado automovilístico de la próxima década va a ser mucho más diferente que cualquier cambio de década anterior que se recuerde desde la segunda guerra mundial.
Las lecturas bursátiles de esto ya corresponden a cada cual. Como quien compraba acciones de Blackberry en 2006. Pintaba bien.
Y por cierto, si alguien quiere comprarse ahora un ICE, pues me parece perfecto. Nada que objetar.