Por ejemplo, las de invierno, tras una rotación, no suelen aguantarte detrás en óptimas condiciones por su mayor desgaste que las de verano.
Es muy común comprar 4 ruedas nuevas y usarlas el primer invierno.
El segundo invierno, el mismo juego pero rotándolas.
Para el tercer invierno, meter ruedas nuevas atrás.
Y sucesivamente, 2 ruedas nuevas en los inviernos sucesivos.
Es la práctica más común por aquí.