¿Pero si acaban de hacerlo, y además muy recientemente, como una de las medidas para preveer nuevos apagones, no?
No es cierto. En primer lugar, el Real Decreto-Ley no fue aprobado por el congreso del 22 de julio, por lo que las medidas quedan sin efecto (entre ellas la posibilidad de autoconsumo compartido a 5 km de distancia, una pena).
En segundo lugar, el apagón fue el 28 de abril, sin embargo, el mes de mayo cerró el precio a 16,93 €/MWh, el precio más bajo del año, similar al del mes de abril de 2024 (13,67 €/MWh). Por tanto, el mes inmediatamente posterior no solo no subió el precio, sino que bajó, teniendo muchas de las horas a precio 0 o negativo.
En tercer lugar, el precio de la energía se cierra cada día a las 13:00 horas para el día siguiente, en función de la oferta y la demanda (productores vs consumidores). Todos los agentes deben mandar sus ofertas unas horas antes y, OMIE es la encargada de hacer la casación con su programa informático y posteriormente publicar los resultados.
Lo que si se ha visto incrementado ha sido el precio de las restricciones técnicas. Esto viene a ser el banquillo de las instalaciones de producción. Unas cuantas instalaciones de gas son requeridas por REE para que estén a disposición en caso de necesidad (en 15 min tendrían que entrar a funcionar si así se les requiere). Esto no es precio de la energía en si, están enmarcados dentro de los sobrecostes, que gestiona REE y que están regulados en los llamados Procedimientos de Operación. Básicamente le han visto las orejas al lobo después del apagón y toman más medidas de seguridad. Durará un tiempo y se estabilizará.