La App toma unos valores standard y una vez cargas la ruta en el coche, éste añade otros como elevación, meteorología, tráfico, tu consumo en los últimos km y calcula la ruta según su algoritmo misterioso con un supuesto margen de seguridad para que llegues >10%
Ambas opciones van igual de mal y son igual de inexactas para largas tiradas. En tu caso ha sido para bien, siendo demasiado conversador, en mi caso, hasta un 20% para mal, siendo demasiado optimista y yendo a menos de lo que indicaban las señales y sin calefacción porque sino, tenía que parar para llegar a casa y la señora al día siguiente trabajaba.
Lo mejor, que aprendas lo que más o menos consume el coche dado el trayecto, meteo, prisa que tengas y elevación y a partir de ahí hagas tu plan de ruta junto con la app ABRP como referencia, además de tener la habilidad de ir corrigiendo sobre la marcha. Y aún así, en 16.500km que llevo de movilidad eléctrica, más de una vez ya, me ha pillado por sorpresa y las cosas se han torcido. Días que no eres capaz de bajar de 20kWh aunque vayas pisando huevos por la lluvia, viento y calefacción para desempañar y que encima tienes que preacondicionar, y otros que en el mismo camino, yendo rápido no subas de 10kWh porque pillas un día de sol y moscas con viento en cola y no necesitas ni las luces.
Peor que la asignatura de navegación general y flight planning juntas porque si te equivocas y calculas mal, la novia ya va quejándose de que el coche eléctrico es una mentira y que el siguiente viaje lo hacemos a diésel.
Eso sí, la incertidumbre del ¿llegaré? nunca la suelo tener porque ya hay cargadores en todos lados. Más bien es, ¿llegaré para cenar?. En mi últimos 500+500km perdí 1h + 1h por culpa de Repsol y sus cargadores. En fin