Lo dicho, chicos. Tras un tiempo con el coche y habiéndole hecho casi 30.000km en no muchos meses, traigo una serie de conclusiones que me gustaría compartiros.
Partiendo de la base de que el coche es un LFP, ahí van:
Cuando me entregaron el coche, los consumos fueron bastante bajos. Fue en el mejor momento posible, finales de septiembre, con lo que sabía que lo “peor” estaba por venir.
Me hacía mi viaje habitual de Málaga a Sevilla y vuelta rondando los 110 a 130Wh/km según la velocidad a la que fuese y si necesitaba usar más o menos la climatización.
El primer golpe de realidad fue la primera vez que subí a Madrid desde Sevilla. Ahí la orografía me explicó bien lo que significaba viajar con un coche eléctrico, sumado a algo de frío y mucho viendo.
Fue pasando el tiempo, lo fui usando viendo que para el día a día me iba bien, más allá de lo que pueda opinar del coche, hasta que hice un viaje de unos 3.000km en Abril; que aquí es donde viene el haber creado este post.
El resumen es que el consumo medio del viaje fue de unos 200Wh/km. A todas luces alto para ir dos personas y no pasar de 120km/h pero, la orografía de subir y bajar a los Pirineos más toda las cadenas montañosas del centro de la península, atravesada de Sur a norte y vuelta, sumado al mal tiempo que hemos tenido este año fueron mi explicación.
Ahora bien, llegamos a este verano y el jueves, hago de nuevo el Málaga-Sevilla. Sin prisas, 100/110km/h todo el camino. Poca climatización y llego con 140Wh/km de consumo. No me parece poco para las condiciones del viaje pero entiendo que computando la vuelta, donde siempre se consume menos, haré de nuevo medias de “hyper milling”.
Encaro la vuelta y el coche me pide que pare en Aguadulce 10 minutos. Desde Sevilla hasta allí, el coche no precalienta (menos mal, 44°C hacía según el coche) y voy a unos 150Wh/km a unos 120km/h. No está mal, pienso.
Llego al 10%, empieza a cargar a 169kW hasta 98kW al 45% que terminé y prosigo dirección Málaga. El problema viene tras parar. Fue salir del súper cargador y toda la vuelta fue a una media de 220/250Wh/km a 120km/h.
Empiezo a darle vueltas y no es que en el viaje de los Pirineos fuese tan gastón solo por la climatología. Igual que el de Madrid. Igual que el fin de semana pasado a San Javier. Es que, los 130~150Wh/km a unos 120km/h sólo se consiguen en tiradas donde no tienes que hacer súper cargas. Si tienes que hacerlas o gastas de más en calentar o gastas de más en enfriar. Y en el peor de los casos, en mantener la temperatura entre cargas.
La verdad es que es algo que he ido dándome cuenta con el tiempo hasta que ayer lo vi claro y debo asumir que una vez necesitas cargar, tu autonomía baja bastante. Sobre todo si necesitas más de una carga.
Hay algo que esté haciendo mal? Habéis notado esto también vosotros?
Un saludo y con ganas de leer vuestras experiencias.