Yo estuve participando muy activamente en la administración/moderación del que en su día era el mayor foro en español de usuarios de una determinada plataforma informática.
Cuando los foros tenían mucho tráfico, muchísimo.
Y mucha gente ayudando, haciendo tutoriales, resolviendo dudas, moderando (eran necesarios más de 30 moderadores). A diario se escribían miles de mensajes y se abrían cientos de hilos.
Y puedo decir algunas cosas que igual muchas personas no se plantean.
- Los foros sin publicidad (y hasta con ella), son generalmente un pozo donde tirar el dinero y un quebradero de cabeza desde el punto de vista técnico (actualizaciones, servidor, ancho de banda, copias de seguridad, abusar de amigos que controlan código para que dediquen un domingo a labores de mantenimiento...).
- El trabajo del moderador, que tiene sus satisfacciones, no voy a negarlo, es muy ingrato.
Suele ser gente que sabe mucho y ayudan mucho. Pero reciben muchas críticas, que desaniman. Porque se dedica mucho tiempo que uno quita de su vida, sin recibir compensación económica por ello.
- El moderador es un árbitro, que tiene la confianza y la libertad de obrar que le confieren los administradores.
Y como tal árbitro puede ser mejor, peor, se puede equivocar, se equivoca, acierta...
Y como árbitro, merece el mismo respeto que un árbitro de fútbol: su decisión es ley.
No se cuestiona NUNCA en público. Simplemente por respeto a su rol y a su trabajo.
Si al moderador se le fuera la pinza (que lo vi en aquel foro. Éramos muchos y había de todo), ya se ocuparán de eso los administradores. Mientras tanto es el árbitro.
- La dedicación que emplea un moderador (y que no siempre está reconocida por todos los usuarios), tiene su contrapartida en que los administradores le dan el poder de hacer, deshacer y NO LO CUESTIONAN. Mucho menos ante un troll o ante un usuario que "no está a gusto" con algo que no paga ni suda para que funcione.
- En aquella época no había un troll ni dos. Había docenas a diario. Y se resolvía baneando por IP. Si vienes a molestar patada y al arcén.
Había usuarios cuestionando a diario la forma de llevar el foro. Y hasta organizando revueltas.
Estos daban otro tipo de dolor de cabeza, porque algunos de ellos realmente construían foro. Pero eso no les daba derecho a cuestionar en público, a tirar mierda a los moderadores.
En estos casos se debatía en el subforo de moderadores y al final se acababa igual: baneo.
Incluso había un subforo al que no todos los moderadores tenían acceso. Sólo el equipo de administración y los de más confianza.
Pero la madre de todas las normas era el RESPETO ABSOLUTO a los moderadores. Quien rompiera esta norma estaba en la calle.
-Todo es mejorable. Pero lo primero que los usuarios tienen que tener claro es que detrás de un foro hay gente poniendo pasta y hay gente dedicando mucho tiempo. Que es un lugar privado, donde te invitan y están felices de que partícipes, de que ayudes o simplemente de ayudarte. Pero no puedes perder la perspectiva de eso: la entrada es libre, pero estás en casa ajena. Si no te gustan las normas, simplemente te vas.
Si crees que no te tratan bien, sencillamente te vas.
Como harías en casa del vecino si fuera tan hospitalario de dejar que cualquiera entrarse a charlar y tomarse un té.
Lo que no puedes es reprocharle al vecino cómo lleva su casa. La lleva como quiere. Exactamente como quiere. Para eso es su casa.
- La mayor maravilla de los foros es la cantidad de gente que sabe mucho y que se reúnen ahí para compartir su conocimiento con otros que saben menos.
Y que haya alguien dispuesto a brindar gratis una plataforma para que esto sea posible. Y otros a poner un mínimo de orden para que no sea un caos... Eso, es otra maravilla.
Ambas muy frágiles. Porque cuestan dinero, tiempo y disgustos.
Lo que tenemos que asumir todos es que esto no lo paga el Ayuntamiento. Tiene un dueño. Y somos invitados.
Todo lo que trate de construir será bien recibido. Todo lo que sea tocar las pelotas/exigir, solo tiene una salida: la puerta.
La paciencia y tolerancia que yo he visto estas últimas semanas al moderador con un troll. Y la de banderillas dialécticas que ha tenido que soportar durante meses pasados, antes de decidir finalmente banear a alguien, os aseguro que no es por indicación de los administradores, sino por santa paciencia.
A mí no me temblaba el dedo para tirar de la palanca de banear. No está aquí para soportar puyas ni para que se le cuestione.
En el sueldo (0€) entra el derecho al respeto ABSOLUTO.