
Creo que está claro. Pero después de todo no está mal que pongas una nota de humor.

Pero por si alguien lo lee fuera de contexto, evidentemente me refiero al mandaloriano.
Y lo digo en serio: perseguir o escribir a alguien de forma insistente en medios digitales, cuando este ha expresado que no lo desea, es delito de acoso.
Y este individuo con sus constantes registros está haciendo justamente eso.
Para mí. Y desde hace rato, es un presunto delincuente.