Y llegamos hasta Bilbao, donde quedamos con una persona de la gestoría para pasar la ITV. Nos aconsejaron que fuese Bilbao ya que habían pasado ya algún Tesla y conocían las características y disponían de la documentación suficiente sin poner problemas y además, en el viaje para traerlo, teníamos que pasar por ella.
En la siguiente fotografía se ve a Pionero a la espera de la ITV en Bilbao. Le hicieron todas las pruebas convencionales, es decir: luces, frenos, limpias, claxon, ruedas, ejes, dirección, etc. menos la de los gases

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Luego nos dirigimos hasta un taller de coches en Bilbao que había instalado un enchufe trifásico para carga de vehículos eléctricos y además de hacernos el favor (fueron muy amables), ellos probaron si estaba preparado. Tuve que limitar los amperios de carga en el coche ya que si lo dejaba al máximo, saltaba el automático de la instalación. Ello nos obligó a quedarnos en Bilbao durante más tiempo del calculado, pero lo hicimos de forma muy agradable paseando por el centro y tomando pintxos.
Una vez que tuvimos carga suficiente nos dirigimos al parador de Lerma, que dispone de una plaza de aparcamiento preparada para conectar un enchufe trifásico de 32 A. Todo muy bien. Durante el resto de la noche se cargó completamente.

Al día siguiente paramos a comer en el Parador de Toledo. Dispone también de un enchufe trifásico de 32 A. Después de completar la carga, desde aquí nos dirigimos a casa. Vivimos en el Sur.
Pionero se quedó más de un mes aparcado en el garaje. El trámite de la matriculación tardó más de lo esperado. Tuvimos la mala suerte que un inspector de Hacienda retiró la documentación al azar el día que se presentó nuestra documentación en la DGT (suelen hacerlo), junto con otras. Pidió, comprobó y revisó todo lo posible y creo que un poco más. Y sin ningún motivo retuvo la documentación. Era cuestión de tiempo, todo estaba perfectamente hecho y los trámites bien realizados. Un mes y medio más tarde, llegaron las matrículas de la gestoría.
Ahora, cuando han pasado más de dos años y medio desde que hicimos el viaje, lo recordamos con una mezcla de satisfacción, nostalgia y emoción. Realmente sentimos las dificultades que había para viajar con un Tesla y comprobamos con alegría el cambio producido y el que queda por llegar.
En aquel viaje, España, fue de lo más fácil. El resto de Europa fue más complicado. Hoy día hemos recorrido parte de Europa y no tiene nada que ver a lo que vivimos aquellos días. Los viajes se realizan casi sin pensar que estás viajando con un coche eléctrico. Existen numerosos SC que eliminan la ansiedad que podría producir no tener cargadores. Esperemos que pronto la península se llene de SC y podamos viajar de la misma forma.
Y hasta aquí el viaje que realizamos para traer a Pionero hasta España. Ya había algún Tesla Model S aquí, pero os aseguro que todavía sigue siendo un pionero para nosotros y para los que lo ven hoy.
