Copio y pego del documento de garantía, del apartado de exclusiones:
“Apariencia general o ruidos y vibraciones normales, incluyendo, sin ánimo limitativo,
chirrido de los frenos, golpeteos generales, crujidos, traqueteos y vibraciones por el viento o la carretera en relación con los cuales no existan piezas con mal funcionamiento que requieran sustitución”
Lo que hace Tesla es dar por hecho que no encontrarán nada raro, ni fuera de lo normal, si un usuario tiene un problema de los aquí mencionados, y que, por tanto, el propietario tendrá que pagar la mano de obra dedicada a diagnosticar precisamente eso.
En resumen, Tesla culpa de inicio al usuario, pensando que se queja por quejarse, ante una posible incidencia que además solo ellos pueden llegar a declarar si es un problema o es normal.
Esto tendría cierta lógica si no fuera porque Tesla es uno de los fabricantes con mayor número de problemas detectados en sus unidades. Siendo esto último así (según estudios estadounidenses), esta práctica es más bien un atropello. Así es Tesla y su servicio técnico.
Ah, a esto hay que añadir que Tesla tiende a negar la existencia de problemas de los que solo ellos son responsables desde un principio, pero bueno, eso lo dejamos para otro momento.