El problema que tengo es que hay relación entre el parking y mi trabajo, de manera que, sopesándolo todo, prefiero no estar a malas con el aparcamiento para que no influya negativamente en mi empleo. Sé que no debería ser así, pero al final y de momento, he tenido que ceder, a la espera de ver si más adelante surge alguna experiencia similar cuya controversia acaba con éxito y puedo ponerla de ejemplo. Lo único que he podido apalabrar es que en caso de emergencia sí me dejarían enchufarlo.
En cualquier caso, estoy en lista de espera para otro parking cercano que no pondría esas pegas, y por otro lado, estoy con la expectativa de que, en cumplimiento del Real Decreto-ley 29/2021, de 21 de diciembre, instalen antes del 31 de diciembre más puntos de carga y sean con ello más flexibles.