Buenas tardes y encantado de conocerte
Mi caso es parecido al tuyo. Tenía un gasolina 2.0 de 170 CV que venía gastando 7 u 8 l a los 100. He comprado - porque ya me estaba dando muchos problemas y necesitaba cambiarlo - un Model 3 LR, antes de la subida de precios y entrando en Moves 3. Ahora solo entra en Moves 3 el Model 3 básico, SR+ o como lo quieran llamar. Tengo cargador en el garaje comunitario, que está en un edificio diferente a mi vivienda y eso me lleva directo a la tarifa Vehículo Eléctrico de Iberdrola, que es baratísima de noche y muy cara de día.
Mi consumo es algo menor que el tuyo, alrededor de 20.000 km al año, aproximadamente la mitad cargando en el garaje y la otra mitad en carretera. Con estos datos, y contando todos los factores, especialmente los fijos del cargador - término de potencia, alquiler de contador, consumo fantasma durante el día, amortización del cargador y de los derechos de enganche y el misterioso Asistente Smart de Iberdrola - el sello del coche y el mantenimiento, calculo que me ahorro 1500 euros al año.
Con estos datos, mi conclusión es clara: si te toca cambiar de coche, pásate a un eléctrico puro. Además de ahorrar, evitas las restricciones para entrar en Madrid o Barcelona, y en el futuro todas las ciudades grandes. Y sobre todo, la sensación de que el coche te obedece instantáneamente, tanto al acelerar como al frenar.
Ahora bien, si estás a mitad del ciclo de vida del coche anterior, piénsatelo tres veces. Cambiar de coche implica un gasto importante, que no justifican 1.500 euros al año. Otra cosa es el placer de estrenar coche y esa sensación de un producto mucho más evolucionado que un vehículo de combustión y la sensación de que tú estás haciendo lo que puedes desde el punto de vista medioambiental - otra cosa es el proceso de producción del coche y de la electricidad, pero eso está fuera de tu control.
Otro punto es la tarifa eléctrica que contrates para el cargador. Yo no tenía más opción que la Vehículo eléctrico de Iberdrola, que tiene muchas ventajas, pero te obliga a contratar nuevo suministro, nuevo contador, derechos de enganche, una factura más, etcétera. Si tu tienes el garaje en tu edificio o en un chalet, puedes optar entre esta tarifa o asociar el cargador a tu instalación actual, con lo que te evitas el término de potencia, el contador nuevo, etcétera. Pero en este segundo caso, tienes que buscar una tarifa que sea barata por la noche y no demasiado cara durante el día, e instalar un cargador con balanceo de potencia, para que derive al cargador la electricidad que no haga falta en casa. Tiene poca gracia que superes la potencia que tienes contratada a las tres de la noche, porque saltará el limitador de potencia y te dejará sin electricidad en la casa y en el cargador. Si tienes el congelador lleno y tienes que salir el día siguiente de viaje, puede ser un drama.