Totalmente deacuerdo, con un tipo de IVA reducido sin límite de compra aunque fijaría un mínimo y un máximo para que fuera justo, autopistas gratuitas, zonas metropolitanas donde sólo se permitan el acceso a vehículos eléctricos, párquings gratuitos o reducidos, impuestos reducidos... todo sumaría para incentivar la compra de un vehículo eléctrico y acelerar el cambio.
Al final, el estado también se ve beneficiado por una reducción en la polución, contaminación acústica, etc. Pensad que se pagan compensaciones (o multas) cuando la contaminación supera los límites establecidos, hay más enfermedades y muertes relacionadas directa o indirectamente por la contaminación y, en consecuencia más gastos sanitarios, la limpieza y descontaminación de edificios y monumentos históricos que cuesta millones a las grandes ciudades, etc. A la larga, la inversión en pro de una movilidad sostenible se ve compensada. Lo malo es que a nivel político se suele pensar a corto plazo y si se inunda el mercado de opciones de movilidad eléctrica lo más probable es que tiendan a normalizarlo e ir retirando bonificaciones.
Por todo esto, me parece muy buena idea lo de impulsar una acción ciudadana para que esto no ocurra. La contaminación es ya un problema serio que nos afecta a todos, seguramente no sabremos hasta de aquí a 20 años las consecuencias de haber vivido en una población inundada de diésel durante las últimas dos décadas con unos niveles de polución nunca vistos.
Saludos.