El hidrógeno es para mí ya algo del pasado.
Una alternativa tecnológica que fracasó.
Lo que quedan son cuatro casos que yo denomino zombies.
En cuanto a lo de que Toyota no tenga un planteamiento serio con el BEV, disiento.
Ellos lo que han manifestado varias veces es que sus clientes no quieren BEVs con baterías de electrolito líquido.
Sin embargo, si la joint venture que tienen con BMW acaba dando los frutos que persiguen ambos fabricantes con las baterías de electrolito sólido, en la que ambos han invertido muchos millones de euros, podrían relegar al resto de fabricantes de BEVs a la Edad de Piedra.
En cualquier caso, si sucediera, seria una increíble noticia para el usuario final: recargas equivalentes en tiempo al necesario para repostar un ICE.
Eso sería un gran golpe en la mesa.
Ojalá.