Respecto a la odiosa polipiel del M3, he pasado el verano del 2022 entre Murcia - no os aconsejo que piséis esa ciudad, que es la mía, en julio o agosto -, Cartagena - el mejor puerto natural del Mediterráneo, pero precisamente por eso, en verano parece una ciudad de tierra adentro - y Dehesa de Campoamor, más un viaje a Valladolid y Salamanca y todo lo que está a ciento cincuenta kilómetros de las dos ciudades, vamos, por la terrible estepa castellana, polvo, sudor y hierro. Bueno, la odiosa polipiel no me ha resultado más dura que la tapicería de piel de un BMW, que es lo que tenía antes. Un día no tuve más remedio que aparcarlo al sol, sin cartón en el parabrisas, que es un incordio. Diez minutos antes de volver, conecté la climatización desde el teléfono. Cuando llegué, estaba a una temperatura razonable.
Todo eso no quiere decir que la odiosa polipiel sea comparable al cuero auténtico. Ni mucho menos. Prefiero mil veces el tacto y el aspecto visual del cuero que tenía en el BMW al plástico del Tesla. Y el cuero del BMW me ha durado catorce años y unos 300.000 kilómetros, ya veremos cuanto dura el plástico del Tesla. Claro que si en cinco años está viejo, lo puedo cambiar por cuero auténtico por unos 2.000 euros. Pero, en mi opinión, el problema no son las temperaturas de verano, sino el tacto, el aspecto visual y la durabilidad.