Lo que está claro es que, si queremos dejar de ser el lugar de Europa favorito para hacer balconing, tenemos que ir a por todas en cuestión de almacenamiento energético.
Somos el país de Europa con mayor potencial renovable, también con la política más polarizada.
Me llama mucho la atención cómo en el debate público no se discuten estos temas. Es la resignación del vagón de cola; mejor debatir sobre los resobeos de La Isla de las Tentaciones.
Puede que todavía no exista la solución de almacenamiento ideal, pero hay que adelantarse, la energía barata atraerá industria y prosperidad a medio/largo plazo.
En un comienzo habrá que comprar tecnología internacional e invertir en obra pública o minería.
Buscar el mix adecuado será la clave: hidrógeno verde, baterías (litio, flujo, LFP, sodio..), soluciones de gravedad, embalses, no cerrar la nuclear (complicado lo veo por falta de incentivos para invertir en las actuales centrales gracias, de nuevo, a nuestros políticos) y cómo no, grandes mejoras la en la red eléctrica.
Hay que mover el culo que el Tío Sam no va a venir al rescate. En un desafío geopolítico donde Europa o se coordina o muere.