No cómo plantear este dilema y si es el sitio indicado, pero bueno, me surge a raíz del tema del hilo.
¿Hasta donde nuestros coches son nuestros y hasta donde de Tesla?
¿Por qué Tesla "mete mano" en coches que no son suyos (los han pagado los propietarios) para quitarles una función que el coche tenía?
¿Cuánto poder tienen sobre nuestros coches?
Vaya por delante, que no estoy de acuerdo con el hack de FSD, está claro que la responsibilidad siempre va a ser del conductor, entiendo que pudieran negarle la red de carga de Tesla, ¿pero hasta qué punto es lícito "manipular" un coche sin el consentimiento para eliminarle una función que pagó el propietario?
Hablemos...
Creo que hay que diferenciar entre propiedad física y licencia de uso.
Aun así, ni en el primer caso se puede actuar con completa libertad, me explico:
- Como propietario de un vehículo, si le das de baja y lo tienes en un garaje, puedes hacerle todas las “perrerías” que quieras. Pero si el coche está en circulación, esto no es así.
Un ejemplo extremo: se me ocurre fabricarme unos alerones de suelo laterales, de aluminio, que sobresalgan 60 cm y me los monto. La guardia civil ya me dirá que eso no puede ser y me lo retendrá y retirará de la circulación, ya que no cumple homologación (por muy propietario que sea yo).
- Con el software, en vez de la guardia civil lo ha hecho Tesla, es la diferencia.
Pero es que con cualquier programa de software, hoy en día, sea un Windows o un AutoCAD, uno no es propietario del paquete de software, uno adquiere una licencia de uso, que es muy diferente.
No me he leído nunca las condiciones generales y particulares de Windows, etc... pero seguro que debe especificar que se puede usar el software para los fines que ha sido creado, pero no se puede modificar, y si se hace se retira la licencia de uso.
Con el FSD, como con cualquier software, debe suceder lo mismo, y además como puede afectar a la seguridad propia y a la del resto de la población, Tesla ha actuado de manera activa.