Vamos a asumir como punto de partida que quienes participamos en este foro somos gente que o bien tiene ya un Tesla, o bien se plantea tener un Tesla en un futuro, o en su defecto un vehículo eléctrico de otro fabricante.
A partir de aquí es donde empiezan a influir las circunstancias de cada persona que lógicamente afectan a la compra de un vehículo. Circunstancias como éstas:
- Situación económica. Si un Tesla costara lo mismo que un Ford Fiesta o un Renault Clío habría mucho menos debate y los encontraríamos a cada paso. Por desgracia los precios todavía tienen que reducirse mucho para llegar a ser un vehículo de masas.
- Infraestructura: Tener o no garaje en propiedad, así como la existencia (o ausencia) de puntos de recarga en el entorno de cada uno, son también factores decisivos.
- Hábitos: Tipo de desplazamiento, viajes habituales y distancias de los mismos. Son motivos que pueden descartar opciones que de otro modo serían muy interesantes.
- Perspectivas de futuro: Es decir, cómo prevé cada uno que puedan variar a medio plazo las circunstancias citadas anteriormente.
Dicho esto, entiendo perfectamente que haya gente que se plantee comprar un híbrido, siendo que por menos de 15000 € se pueden conseguir coches como un Auris híbrido con muy pocos km (que nadie me acuse de hereje, que ya sé que no es enchufable y que toda la energía proviene de quemar gasolina).
Lo de Toyota es más una fama y popularidad que se han creado como inventores y expertos en híbridos que un producto realmente revolucionario...
Para mí la aportación más importante de Toyota / Lexus no es sólo el hecho de hacer híbridos, sino su cambio eCVT. Es un sistema de transmisión basada en engranajes planetarios que elimina la caja de cambios así como el embrague. Según la opinión de mucha gente (me incluyo entre ellos) es una obra maestra de la ingeniería, y hasta donde yo sé, tiene un nivel de fiabilidad muy elevado. Con respecto a las sensaciones de conducción, ahí las opiniones suelen estar polarizadas en dos grupos: Por lo general, quienes buscan sensaciones deportivas detestan este sistema, y quienes buscan comodidad y suavidad de conducción suelen estar encantados con el mismo. Quizás el gran fallo de Toyota es seguir utilizando baterías de muy reducida capacidad (que además no son nada baratas) y no tener una gama de híbridos enchufables (salvo el Prius Prime).
En cualquier caso, creo que son una opción muy a tener en cuenta para quien necesita renovar su vehículo y ahora mismo no puede (por cualquiera de las circunstancias indicadas al inicio) dar el paso a un EV o a un PHEV.