A esto me refiero, el señor de ayer tendría 75 años (a ojo). Se ve que algún hijo o familiar le había dicho que se llevara el eléctrico para probarlo el fin de semana, y el hombre estaba echando pestes. En parte porque la aplicación de Oeste Movilidad (zona de Extremadura) es realmente mala. Entre otras cosas ni siquiera hace zoom en el cargador en el que estás, tienes que ir ampliando el mapa y ubicarte tú mismo. Los cargadores tampoco estaban numerados, hay que intuir cuál es cuál. Con mi M3 me costó no menos de 5-10 minutos empezar a cargar tras error con la primera manguera. Me ha pasado lo mismo en otro sitio con esta misma compañía. Luego empiezas a cargar y en la App te dice que no hay ninguna carga activa ... en fin, mucho por mejorar. Con lo fácil que sería tener un datáfono, marcar un importe y enchufar.
En mi opinión, tenemos asumido que el EV no es para todo el mundo, pero esto no debería ser así. La tecnología debería diseñarse con criterios de accesibilidad, al igual que hoy se proyecta suprimiendo barreras arquitectónicas. Yo llevo 11 aplicaciones en el móvil para diferentes operadores de carga y sí, me preocupé de configurarlas todas e introducir los datos de pago antes de viajar. Aún así, algunas no te guardan la sesión, tienes que volver a meter la contraseña. Tengo un gestor de contraseñas y ya he perdido la cuenta de cuántas tengo. Me parece un sistema de locos, excesivamente complejo para la gente que sólo se quiere preocupar de viajar y recargar como se hacía con un coche de combustión. Y no tengo ninguna duda de que este debería ser el objetivo final, que las cosas sean fáciles para todos. Y además es factible y, si es factible, ¿para qué tanta complejidad?