Puedo saber que consideras importante?
Por supuesto. Bueno, te los puedo contar pero estoy convencido de que, como bien dices, no vamos a coincidir, viendo tu escueta lista de cuatro puntos (dos de ellos que nada tienen que ver con que sea un vehículo eléctrico o no). Tienes que tener en cuenta que hablo desde la experiencia: 23 años con diversos térmicos y 5 años con eléctricos, no desde las creencias que algunos tienen profundamente arraigadas en sus conservadoras mentes. Estos son los puntos diferenciales cuya pérdida sería un lamentable paso atrás y por los que ni se me pasaría por la cabeza adquirir un asqueroso y apestoso diésel, si puedo evitarlo.
- Cargar en el 90%+ de los casos en 10 segundos y en mi propia plaza de parking, que son los que tardo en conectar el coche cuando llego a casa. Y hasta eso me da pereza y lo hago cada x días, no todos, porque soy un poco perro. Lo de tener que pasarme por una gasolinera sí o sí todas las semanas me producía un hastío inconfesable. Ese asqueante olor. Esos guantes de plástico imprescindibles si no querías quedarte con el olor todo el día. Asqueroso, la verdad.
- Cargar sabiendo que la electricidad producida (el equivalente a mis consumos, al menos) es toda ella un producto nacional y de fuentes renovables. Nada de enviar dinero a otros países por proveernos de un líquido sucio y altamente contaminante, que ha de ser transportado miles de kilómetros para mayor gloria de las compañías de seguros y a costa de envenenar aun más el mundo que van a heredar nuestros hijos.
- El placer de tener siempre disponible y de forma inmediata toda la potencia del extraordinariamente ágil y eficiente motor eléctrico de mi coche. Nada de recibir una respuesta desigual en función de un mecanismo de marchas, hambriento de sucios lubricantes y a veces impredecible y siempre lento en tiempos y respuesta. Muy lejos del rendimiento y el par instantáneo, siempre a tu disposición, de un motor claramente superior.
- El silencio de dicho motor eléctrico. Poder hacer todo lo comentado en el punto anterior y encima hacerlo sin recibir a cambio el ruido insoportable de un ineficiente sistema de propulsión basado en un motor de combustión y además sin las vibraciones asociadas al mismo. Es un deleite total. También lo es en el resto de circunstancias, cuando ni siquiera es necesario estar exprimiendo el rendimiento del coche. Suavidad le llaman en esos casos.
- Olvidarme de utilizar el freno cuando soy capaz de adelantarme al estado del tráfico y la orografía, perfil y trayectoria de la carretera. Puro placer para un comodón como yo.
- Disponer de un control de tracción con una calidad impensable en la chatarra térmica, aprovechando la no necesidad de un siempre torpe eje de transmisión.
- Disfrutar de la última tecnología en sistemas de infotainment, apoyado además en mejoras introducibles en remoto y de forma automática (OTA), que afectan a toda las funciones del coche, incluyendo su propio rendimiento, reduciendo su obsolescencia a niveles inalcanzables para los estancados térmicos.
- Despreocuparme (con todas las letras) del engorroso y constante mantenimiento al que está siempre obligado un coche con motor de combustión.
- Estar completamente alineado con las necesidades fisiológicas tanto mías como las de mi familia y hacer una prudente y relajante parada cada 350-400 kilómetros en un viaje largo. Hacer 600 km del tirón es para gente que no sabe que 20 minutos de parada pueden salvar su vida (o la de otros). Esto no lo digo yo, ojo. Lo dice gente que ha estudiado mucho al respecto :-D Curiosamente, encaja con mis hábitos actuales y la forma de concebir un viaje sin llegar hecho una piltrafa. Supongo que también ayuda que gran parte de esos kilómetros los haga apoyándome en sistemas de asistencia a la conducción, que reducen sustancialmente el nivel de cansancio.
- Saber que, en caso de que lo peor pase igualmente, estoy dentro del vehículo con mayor seguridad del planeta en caso de tener un accidente (lo dice la HSPA entre otros, así que habrá que fiarse). Eso gracias a grandes zonas de absorción de impactos específicas de los vehículos eléctricos, inexistencia de un motor y otras piezas mecánicas de grandes dimensiones que crean riesgos de intrusión en el habitáculo de los ocupantes y el reforzamiento de la estructura por el propio sistema de almacenaje de energía, convenientemente aislado. Incluso en caso de incendio (la energía es siempre propensa a liberarse de forma violenta) sé que siempre tendré más tiempo de escapatoria que en el caso de estar dentro de un vehículo de combustión (este nombre tiene su lógica, verdad?)
La verdad es que podría seguir porque hay más, pero ahora me ha entrado el momento perro del que hablaba anteriormente y algo me dice que en el fondo te la trae al pairo todo esto. Venga, ya tardas en comprar ese maravilloso Audi TDI! A por él!