Imaginemos que en 2024 el MY no hubiera sido el coche más vendido del mundo, sino el segundo o tercero.
No cambiaría demasiado el análisis en mi opinión.
Lo absolutamente extraordinario es que un coche como el MY sea el más vendido del mundo.
Eléctrico, no a la venta en todos los mercados, venta directa sin prematriculaciones vía concesionario, precio medio no accesible a muchos bolsillos, gama muy pequeña y poco diferenciada, marca con apenas 15 años (7 con coches de volumen), coche peculiar (todo a través de una pantalla central), actualización del modelo en ciernes, red de SC limitada, mayor dificultad para vender a quien no pueda cargar en casa, sin sensores de aparcamiento, etc.
Que esté en el top ya es la releche.