El problema de fondo que van a tener los fabricantes de coches es que desarrollar y fabricar eléctricos en unos ciertos volúmenes y con el software necesario, les resulta súper complicado. Como pedirle a un cocinero que haga de albañil. Hacen falta otras habilidades. Y tener que innovar a la fuerza y a la prisa corriendo no es sencillo.
Muy recomendable el episodio reciente del podcast Fully Charged entrevistando a Jim Farley, CEO de Ford, donde lo reconoce claramente.
Tesla lleva una delantera brutal, además de no depender de concesionarios (que es un gran problema para muchas marcas), fabricar una gran parte de los componentes del coche, desarrollar su software y hasta su propio sistema de conducción autónoma, incluido hardware (Dojo), tener red de recarga propia (nadie la tiene, salvo Rivian en EEUU y de manera muy testimonial), fabricando hasta los cargadores, y un negocio de energía creciente.
No es un fabricante de coches al uso, no. Para bien y para mal.
Yo siempre he dicho que los coches de Tesla me gustan, pero lo que realmente me fascina es la empresa en sí.