Perdonar el bajòn que pueda provocar, con toda la ilusion de compra de un
coche nuevo, pero es que ese cambio de tono en un coche de segunda mano... es que ni te lo compras, parece que ha tenido un golpe y lo han arreglado mal.
Por muy tolerantes que queramos ser con la marca, eso en un Vw no sale así de la cadena, el pintor va a la cárcel, con razón.
Al SC y exigir que quede como un Dacia, no pedimos más.