Pues después del primer viaje larguito para las vacaciones, ya he podido sacar mis primeras conclusiones con el Tesla. Y tengo bastante claro que es más putada no tener un PdR en destino que no tenerlo en casa.
Salí de Madrid rumbo a Torrevieja con un 97% de batería y, como buen primerizo, simplemente puse la dirección en el navegador del coche y me dejé llevar. El viaje, por cierto, fue una auténtica gozada. Con el Autopilot se hace súper cómodo y la verdad es que me ha encantado la experiencia en carretera.
Llegué al Supercharger de Villar de Chinchilla con un 21% de batería, cargué unos 20 minutos y continué hasta Torrevieja, llegando con un 40 y pico por ciento.
Una vez allí tampoco he movido demasiado el coche, pero entre 3-4 días de ir y volver de alguna cala, otro día que hizo malo y nos fuimos a pasar la mañana a La Zenia Boulevard, y alguna noche con el Centinela activado —el tercer día me encontré el retrovisor izquierdo sacado y me mosqueé bastante—, pues al final tuve que recargar un par de veces.
El día que fui a La Zenia Boulevard miré previamente en su web y ponía que tenían mogollón de cargadores. Pues llego allí y resulta que estaban todos chapados y tapados

. Así que me tocó moverme hasta un IONITY que había cerca para poder cargar.
Otro día aproveché un Powerdot que me pillaba de camino y cargué un poco. Me habría gustado tener algún punto de carga lenta cerca para simplemente dejar el coche cargando mientras hacía vida normal, pero fue prácticamente imposible. Lo más cercano era el Mercadona, pero teniendo un máximo de 2 horas de carga y teniendo que ir allí expresamente a hacer la compra, me parecía un poco coñazo.
Para la vuelta salí de Torrevieja con un 70% y volví a parar en Villar de Chinchilla unos 30 minutos. Aquí el navegador se columpió bastante

?. Me decía que llegaría a casa con un 10% y finalmente llegué con un 21%, así que bastante mejor de lo que calculaba.
En general, la experiencia del primer viaje ha sido cojonuda. Creo que el principal aprendizaje ha sido que, cuando vas a una ciudad o zona donde no conoces la infraestructura, merece la pena echarle un vistazo antes a dónde vas a poder cargar. No hace falta hacer una planificación militar del viaje, pero sí saber qué opciones tienes por si acaso.
En ciudades grandes tienes bastantes alternativas y probablemente puedas improvisar más, pero en destinos más pequeños la cosa cambia bastante y puede tocarte dar alguna vuelta para encontrar un cargador que esté operativo.
Aun así, haciendo una pequeña planificación, se puede viajar perfectamente sin ningún problema.
Y, por lo demás, estoy encantado. El viaje fue súper cómodo, el consumo bastante bien y poder llegar a la playa, dejar el coche aparcado y encontrártelo fresquito cuando vuelves es una auténtica maravilla. Eso de entrar al coche después de estar al sol y que esté ya climatizado es de esas cosas que una vez las pruebas ya no quieres perderlas.
