Quiero aportar un punto de vista relativamente nuevo en el debate de los Supercharger abiertos a otras marcas.
Yo, como muchos otros, decidí comprar un Tesla Model 3 en Octubre de 2021. Hasta algo antes había puesto mis ojos en el BMW i4. Pero me decidí por el Tesla, entre otras razones, porque en aquel momento era la única marca que tenía una red de cargadores tupida y fiable en España. Dicho en otros términos, porque Tesla tenía una ventaja competitiva importante en este aspecto.
Desde entonces hasta ahora, en solo ocho meses, la situación ha cambiado mucho. Cualquiera que abra el nuevo mapa de Electromaps y filtre por encima de 100 kW verá que los cargadores ultrarrápidos han crecido como setas. De acuerdo, muchos de los que aparecen en el mapa están en construcción y otros son poco fiables. Pero a la larga, dentro de unos meses, los que están en construcción estarán en servicio y las marcas nuevas habrán mejorado sus protocolos de control de calidad y mantenimiento - porque si no lo hacen, no venderán un duro, y estamos hablando de unas instalaciones que no son baratas en absoluto.
Por tanto, Tesla estaba en camino de perder su ventaja competitiva, y ha quemado sus naves. Antes de mantener esta ventaja competitiva que se estaba desvaneciendo, ha abierto su red a otras marcas, con lo que consigue ingresos, subvenciones y una cierta mejora en la imagen de marca. Los perjudicados somos los usuarios de Tesla, que en teoría podemos encontrarnos cargadores saturados - parece que no está pasando, pero podría ocurrir en las fechas clave de la operación retorno. Pero a cambio vamos a tener una amplia red alternativa a medio plazo. Otra cosa es el barullo de llevar ocho aplicaciones en el móvil para acceder a Iberdrola, Endesa, Zunder, Wenea, etcétera, etcétera.
El otro punto que merece la pena destacar es la desventaja competitiva de Tesla. Tesla tenía tres puntos de servicio cuando decidí comprarme un coche de esta marca y ahora tiene siete, creo. Yo tengo que hacer 250 km para ir a uno de estos puntos desde Murcia, que es la séptima ciudad de España. No hablemos de Oviedo, León o Palma de Mallorca. Total, que compré un Tesla por la ventaja competitiva de los Supercharger y ahora me veo con la desventaja competitiva de los Service Center.